25 ene 2008

o-beso

Voy poco a poco, luego un poco más al centro pasando por una forma increible y texturas que llenan mi alma como nunca imaginé, cada vez me acerco más. El color naranja llena mi cerebro mientras me acerco, hasta pasar por aquellos pliegues perfectos donde se asoman a veces las terminaciones de su alma. Me meto por las rendijas y por ahí me cuelo cada vez más rápido, hasta que por fin aparece su alma, donde llorando y a velocidad supersónica me estrello quedando desparramado como si fuera un zancudo reventado. De a poco mis pedazos se integran y me expulsan, o yo me retiro, no lo sé, sus rendijas se cierran y sus pliegues se desdoblan y aparece nuevamente su rostro.

No hay comentarios: