Mi nombre es Arnoldo y soy un Zancudo que fue aplastado por un periódico. Perdí 5 patas y mi cuerpo, pero me quedó por suerte mi cerebro y algunos ojos de mi lado izquierdo. Pegado a la pared imagino o veo cosas con mis ojos disponibles que luego publico en este blog gracias a una avanzada tecnología zancuda.
30 mar 2008
cualquier cosa
Nada, esto es para que no queden 3 meses seguidos con seis posteos y luego nos lleve el diablo.
26 mar 2008
Engaño
Su dia transcurria en relativa normalidad a excepción de que a veces se le hacía difícil llevar el ritmo de todas las cosas que hacía. Desde hace tiempo tenía la sensación de estarle doblando la mano a su destino, de escapar de alguna manera al sistema humano, de conseguir una libertad secreta y personal, a salvo de las doctrinas, de las miradas, de los porquéses, de los padres, y los amigos. Y se sentía entusiasmado de estarlo logrando.
Sin embargo aquel día lo notó por primera vez, cuando sus manos no le respondieron. Percibió que en cada sorbo de agua, en cada respiro, en cada beso, en cada cigarrillo, en cada café de la máquina, en cada almuerzo, en cada viaje en metro, se escondía un mal dirigido a él. Recordó sus afecciones a las que no había querido prestar mayor antención pero que habían ido en aumento con el paso del tiempo: sus problemas digestivos, su debilidad en tobillos y muñecas y su cansancio permanente. Y comprendió que con el paso de cada día su organismo se deterioraba aún más, a pesar de su lucha por sobreponerse. Sus músculos se adelgazaban, su ánimo disminuía, su columna se torcía, se volvía torpe, su mente disvariaba, como si un enemigo invisible fuera bombardeándolo sistemáticamente.
Descubrió por fin que no los estaba engañando a ellos, sino al contrario.
Sin embargo aquel día lo notó por primera vez, cuando sus manos no le respondieron. Percibió que en cada sorbo de agua, en cada respiro, en cada beso, en cada cigarrillo, en cada café de la máquina, en cada almuerzo, en cada viaje en metro, se escondía un mal dirigido a él. Recordó sus afecciones a las que no había querido prestar mayor antención pero que habían ido en aumento con el paso del tiempo: sus problemas digestivos, su debilidad en tobillos y muñecas y su cansancio permanente. Y comprendió que con el paso de cada día su organismo se deterioraba aún más, a pesar de su lucha por sobreponerse. Sus músculos se adelgazaban, su ánimo disminuía, su columna se torcía, se volvía torpe, su mente disvariaba, como si un enemigo invisible fuera bombardeándolo sistemáticamente.
Descubrió por fin que no los estaba engañando a ellos, sino al contrario.
21 mar 2008
Primavera para Hypolito
Una interpretación de algun preludio de Bach dedicada a Hypólito. Considerar que solo soy un zancudo con 2 patas y me cuesta mucho alcanzar las notas. Además considerar que el dispositivo grabador es pesimo y la señal fue recortada en sus pics de ondas ocultando muchos defectos.
audios mas abajo
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20 mar 2008
12 mar 2008
Aumento
No estaba seguro de si el precipicio existia, o sólo lo imaginaba, no sabia si eran en verdad sus pies sobre la tierra, o ya estaba cayendo. No estaba seguro de sentir el vacío y tampoco nada había concreto que le dijera que no caía, sólo cosas aprendidas, sólo imaginaciones, sólo los sentidos y la sensación de no caer y la sensación de caer.
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