El sondo del agua era estremecedor, la ciudad temblaba y poco a poco los sonidos se mezclaban entre sonidos de coches, pasos, micros, ruidos de animales, conversaciones intranquilas, gritos al cielo, sonidos de terror, y cada vez más gritos. El crujir de la madera del arca al hincharse con la lluvia era el anuncio del lloro y rechinar de dientes anunciado por tantas películas de semana santa. De pronto un rayo de sol estremecedor cruzó el cielo hasta la avenida e iluminó el barco. La suerte estaba echada ¿Y porqué yo tendría que ser uno de los elegidos?
La presion en la cabeza, la languidez en los pies, la tension generalizada, los dientes semiapretados, la espalda adolorida por la misma tensión, la mente cansada, la posisión anudada y nada armónica. El rayo paralizador me ha alcanzado, controla mis musculos, o mas que mis musculos, controla mis impulsos primitivos, el cerebelo, qué se yo, me quita las ganas de ser libre y de alguna manera inexplicable me angustia. me veo paralizado y trato de liberarme, pero cada intento agrava más la parálisis y vuelve al rayo más poderoso.
Miro a mi alredodor y a casi todos les sucede igual. Pienso que Dios no quiere que destruyamos su barco de animales.
La presion en la cabeza, la languidez en los pies, la tension generalizada, los dientes semiapretados, la espalda adolorida por la misma tensión, la mente cansada, la posisión anudada y nada armónica. El rayo paralizador me ha alcanzado, controla mis musculos, o mas que mis musculos, controla mis impulsos primitivos, el cerebelo, qué se yo, me quita las ganas de ser libre y de alguna manera inexplicable me angustia. me veo paralizado y trato de liberarme, pero cada intento agrava más la parálisis y vuelve al rayo más poderoso.
Miro a mi alredodor y a casi todos les sucede igual. Pienso que Dios no quiere que destruyamos su barco de animales.
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