22 feb 2008

Valiente

El valiente se paró de su escritorio, tomó el metro, llegó al lugar, esperó horas y horas hasta que apareciera, y cuando por fin lo pudo divisar, fue corriendo y le puso el zapato en el culo, con todo su fuerza al objeto de su malestar, el jefe de los jefes, el dueño de todo, el rey del mundo, el Dios
Con su zapato en el culo Zeus lo miró de arriba abajo, sorprendido, y ante una sola mirada de éste, el valiente fue pulverizado.

1 comentario:

kamala dijo...

Por qué no escribís más seguido? Es genial lo que leí!